CURIOSIDAD

Un Mercedes-Benz G63 AMG al límite en Ucrania

El precio de esta versión del Clase G es de 143.000 euros

Su propietario lo pone a prueba en una competición de 4x4

Monta un motor V8 biturbo con 571 caballos de potencia

AmpliarMercedes-Benz G63 AMG - SoyMotor-comMercedes-Benz G63 AMG en plena acción

El propietario de este Mercedes-Benz G63 AMG levantó pasiones con una exhibición de potencia en una competición de 4x4 en Ucrania.

Actualmente, el Mercedes-Benz G63 AMG es todo un objeto de deseo para muchos deportistas, cantantes y famosos que se pasean por los bulevares de Hollywood pero, en el otro extremo del mundo, un aficionado a los coches todo terreno con una cuantiosa cuenta corriente ha pensado un uso más apropiado para su potente motor V8

El Clase G de Mercedes es, desde sus nacimiento en 1979, uno de los mejores todoterrenos de la historia –con permiso del Land Rover Defender–. Desarrollado por Mercedes-Benz, en colaboración con la empresa austriaca Steyr-Daimler-Puch, no ha recibido demasiadas renovaciones estéticas en sus casi 40 años de vida –tal vez por ello es tan especial– y ha servido como vehículo militar a numerosos ejércitos de todo el mundo e incluso como Papamóvil de algunos pontífices. 

No obstante, tanto su interior como su motor sí han evolucionado con el paso de los años y ha llegado a convertirse en todo un vehículo de lujo. Prueba de ello es la versión G63 AMG, que cuenta con un motor V8 biturbo de 571 caballos de potencia. El precio de todas las versiones del Clase G es elevado –por encima de 100.000 euros–, pero este G63 AMG es, a todas luces, el coche más caro con el que se puede participar en una competición de todo terreno –con un precio base de 143.000 euros sin contar las modificaciones–.

Por todo ello, llama la atención que el propietario de esta unidad haya querido ponerlo a prueba en una competición de 4x4 –aparentemente no muy prestigiosa– en Ucrania. El Mercedes-Benz G63 AMG se enfrenta a todo tipo de obstáculos en un circuito off-road extremo y en alguna ocasión se queda atrapado en el lodazal. Gracias a la colaboración de los asistentes –y los recursos de la organización– consigue salir del apuro sin demasiados daños. 

A juzgar por las imágenes, el frontal del vehículo topa con el suelo en bastantes ocasiones, pero parece que a su propietario no le preocupan en exceso los desperfectos que puedan sufrir su coche. Finalmente, el Mercedes-Benz G63 AMG acaba con el motor echando humo –literalmente– fruto del frío y las ingentes cantidades de agua y barro que envuelven su motor. 

 

 

 

Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top