Los pilotos se quejaron el viernes

Pirelli ignora las críticas y no bajará las presiones en Bélgica

Felipe Massa fue uno de los más críticos

Isola: "No es una sorpresa para los equipos tener este tipo de presiones aquí"

AmpliarVista trasera del FW38 - LaF1Vista trasera del FW38

Pirelli ha decidido mantener las presiones mínimas establecidas inicialmente para el Gran Premio de Bélgica, ignorando así las fervientes críticas de los pilotos hacia la extrema degradación que sufrieron ayer los neumáticos traseros durante la segunda sesión de entrenamientos libres. La proveedora milanesa argumenta su posición conservadora bajo la evidencia de que los equipos acordaron llegar a Spa-Francorchamps con los niveles de 23,5 Psi en el tren delantero y 22 Psi en el trasero, de tal forma que no aplicarán más cambios a los PZero de cara a la tercera sesión de entrenamientos libres, la clasificación y la carrera de domingo.

La cita de Bélgica estaba ya marcada 'en rojo' dentro de la proveedora como una de las más críticas para el desgaste de las ruedas en todo el calendario mundial. El polémico reventón que sufrió Sebastian Vettel sobre la curva del Radillon en la edición de 2015, achacado en su momento a las bajas presiones de Pirelli para fomentar el espectáculo y las paradas en boxes, se convirtió en el detonante de la nueva tendencia a aplicar niveles de Psi realmente altos con el fin de evitar mayores polémicas sobre la pista.

Pese a que pilotos e ingenieros no ocultaran ayer su frustración con la estrategia de Pirelli, plasmada sobre la aparición constante del 'blistering' con un efecto abrasivo sobre el compuesto superblando, Mario Isola insiste en que los equipos no deberían sorprenderse por la naturaleza de los neumáticos en Bélgica tras haber participado en los encuentros donde se discutían este tipo de asuntos antes de la temporada.

"Tengo que decir que no es una sorpresa para los equipos tener este tipo de presiones aquí. A principio del año decidimos tomar algunos circuitos representativos de alta exigencia, y uno de ellos era Spa", destaca el italiano.

"En febrero ya sabían que el plan de cara a Spa era tener entre 23 y 24 Psi, y 22 en la parte trasera. Por ello, no ha sido una sorpresa. En principio, iba a ser 24 Psi y lo bajamos a 23,5. No es una gran diferencia, pero tampoco es más alto de lo esperado", añade Isola.

Ajeno a la versión emitida desde Pirelli, Felipe Massa fue especialmente crítico con el comportamiento de los neumáticos en los libres de ayer.

"Nunca he rodado con semejante presión como ahora en toda mi carrera. Honestamente, es un poco una broma. Todos están sufriendo y supongo que no soy el único con presiones tan altas. El coche realmente no está sobre el asfalto", apuntó el paulista.

Pese a que la naturaleza de Spa-Francorchamps tienda a ejercer una alta degradación sobre los neumáticos, Sainz coincide con la opinión de Massa y tilda de "exageradas" las presiones mínimas que incorporan los monoplazas durante este fin de semana.

"Aquí es difícil disfrutar de la vuelta con las presiones tan altas que llevamos", destacó el madrileño a la prensa española. Desde Pirelli se han limitado a subrayar que los datos extraídos en los libres no sugieren modificaciones necesarias en la arquitectura de sus compuestos, de tal forma que los únicos cambios previstos para hoy se aplicarán al cámber delantero, que pasa de -3.5 a -3.25 grados.

Las sensaciones de ayer por la tarde en el paddock señalaban a Pirelli como el causanteinequívoco de que algunas escuderías sufrieran más de lo esperado con la gestión de los neumáticos. Una de las más dignificadas es Ferrari, solvente en sus tiempos por vuelta pero indudablemente frágil a la hora de alargar la vida de los superblandos en simulación de carrera. La estructura de Maranello ha traído la friolera de siete juegos del compuesto más blando a Spa, lo cual vierte sensaciones escuetas sobre su potencial en la carrera del domingo. 

En la Scuderia no han querido culpar a Pirelli del excesivo desgaste que sufrió Vettel durante la tanda larga de ayer, aunque las sensaciones internas en Bélgica apuntan a la estrategia de la proveedora como una gran limitación de cara a su batalla contra Red Bull. Tampoco había caras de satisfacción en Toro Rosso, donde sienten que las altas presiones impedirán luchar por los puntos en un circuito naturalmente desfavorable para las características del STR11. La prensa internacional también parecía clamar una reacción ante las críticas de los pilotos, pero el discurso de Isola es tajante: los equipos pudieron evitar la situación, pero nadie mostró quejas a la hora de la verdad.

Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top